Demi Moore era la gran favorita para llevarse el Oscar como Mejor Actriz por su actuación en la película La Sustancia, finalmente la estatuilla se la llevó finalmente Mikey Madison, quien sorprendió a la audiencia con su interpretación en la película Anora.
Y aunque según fuentes allegadas a la actriz, Demi se encuentra profundamente afectada por su reciente derrota en los premios y está devastada y no puede ocultar su dolor tras la ceremonia, eso no fue un impedimento para que celebre el triunfo de su colega.