Cuando los proyectos tienen pasión y un propósito detrás, es cuando se cuentan las mejores historias, y ese sin duda es el caso de Huakal.
Tuvimos la oportunidad de entrevistar a Anette Arellano, fundadora no sólo de este concepto que celebra el trabajo y la cultura mexicana, sino que además tiene una pasión por ayudar a las personas con incapacidad intelectual a encontrar su lugar, propósito y comunidad.
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Conoce la historia de Huakal, un amor que nace desde la ayuda
Esta historia se remonta a hace 32 años, con el nacimiento de su hija Alexia, que cambió la vida de Anette y la hizo encontrar una de sus grandes pasiones: el cuidado de las personas con discapacidad intelectual.
Huakal(Cortesía )
A partir de esta misión, en 2013 crea junto con otros padres la Fundación Kalimori, una comunidad dedicada a adultos con discapacidad intelectual, donde se imparten actividades como jardinería, música, arte, cocina y cerámica. De esta última disciplina surgieron las piezas que se comercializan bajo el nombre "By Kalimori", con el objetivo de brindar dignidad y oportunidades a sus integrantes. “La fundación se ha convertido en el motor de todo mi emprendimiento empresarial desde entonces. Digamos que, es el centro de mi pensamiento, mi objetivo de vida y de donde nace todo el resto de mis iniciativas,” comenta.
Hace tres años, Annette descubrió un nuevo camino cuando, por encargo profesional, se sumergió en la búsqueda de artesanías mexicanas. Su viaje por distintas comunidades le reveló un México desconocido para ella, un México de tradiciones centenarias y de familias que han resguardado con esmero la herencia artesanal del país. Fue entonces cuando nació Huakal, un proyecto que busca dar visibilidad a los creadores artesanos, generar impacto económico local y revalorizar la artesanía mexicana tanto en el extranjero como en el propio país.
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Tras casi tres años de consolidación en su tienda en Madrid, Huakal regresa a su lugar de origen con la apertura de Casa Huakal en la Ciudad de México. Este espacio busca acercar las piezas de alta artesanía al mercado mexicano y ofrecer una plataforma para proyectos de interiorismo y decoración que busquen incorporar estos elementos a hoteles, restaurantes y casas. Nos contó que la recepción ha sido sorprendentemente positiva, con arquitectos y diseñadores sumando las creaciones de Huakal a sus proyectos.
Showroom Huakal(Cortesía )
Uno de los pilares de Huakal es su proceso de selección artesanal. Annette realiza dos o tres viajes al año a los estados con mayor riqueza en técnicas artesanales. A través de un scouting continuo, se identifican familias y talleres con los que se establecen lazos personales y profesionales. Cada pieza es elegida por su autenticidad, calidad y valor cultural, lo que ha permitido que algunas creaciones se conviertan en distintivos imprescindibles de la marca. “El beneficio que se obtiene con la venta de los objetos de nuestra alta artesanía va destinado a generar becas para incorporar nuevos integrantes dentro de nuestra Fundación Kalimori, que, de otra manera, los familiares no se podrían permitir,” nos afirma Annette.
Al preguntarle sobre planes futuros para sus proyectos, nos contó que la marca planea lanzar una nueva línea de negocio que mantendrá su esencia basada en la tradición y el impacto social. Además, buscan fortalecer la Fundación Kalimori, permitiendo que más personas con discapacidad intelectual puedan integrarse a la comunidad. La visión de Huakal es clara: seguir creciendo, seguir generando impacto y seguir construyendo un puente entre los artesanos mexicanos y el mundo.